“La razón de este problema en Argentina es el exceso de emisión de dinero”

economistaellitoralPara entender el proceso inflacionario actual, El Litoral consultó con un economista egresado de la Unne, quien explicó también el origen de la suba de precios. Opinó que el disparador del inconveniente fue la inyección de divisas sin control desde 2009 y supone que los incrementos irán cesando paulatinamente. FUENTE: DIARIO EL LITORAL
Pese a ser un tema que se toca a diario tanto en las conversaciones cotidianas o en los grandes medios de comunicación, la cuestión de la inflación abarca muchas aristas que hacen que se torne una problemática compleja incluso para los especialistas. Si bien en concreto se trata de un aumento de los precios que persiste en el tiempo, cada economista tiene una forma distinta de analizar el panorama y a su vez se basan en teorías que varían de acuerdo del lado en que se las mire.
De manera de intentar explicar todo esto, El Litoral entrevistó al licenciado en Economía de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), Jerónimo González, quien se desempeña como profesor en los niveles Secundario y Superior. Según su óptica la inflación es un proceso que estuvo siempre presente en la historia argentina, se acentuó en algunos momentos y fue leve en otros, pero siempre hubo medidas de los gobiernos que trataron de controlarla de alguna forma.
Para González las actuales recetas apuntan a bajar los índices altos que heredó de la gestión anterior, en donde el principal error fue la emisión indiscriminada de dinero. También se refirió a la incidencia de los empresarios en la especulación, el control de los precios y qué podría pasar de aquí a fin de año.
¿Cómo se originó el proceso inflacionario por el que transitamos ahora?
El disparador fue la inflación contenida que teníamos a partir del tipo de cambio fijo de los años 90. Los precios de todas las cosas, incluyendo la moneda extranjera, están atados entre sí, entonces todo tiene que variar con un ritmo coordinado. Cuando vos impedís que el tipo de cambio se ajuste al valor de las demás cosas, como un auto o un kilo de pan, entonces provocás asimetrías. El tipo de cambio de los años 90 venía muy desfasado, se mantenía el 1 a 1, pero según los analistas valía a 1,50 o debería estar. Como el Gobierno se negaba a ajustarse al precio que tenía que tener, cuando se terminó la convertibilidad de mala manera ahí comenzó la crisis. Eso provocó el fuerte aumento del valor del dólar en el 2002, y un salto inflacionario.
¿Qué hizo el kirchnerismo ante ese escenario?
Hay gobiernos que consideran que hay que hacer algo respecto a la inflación porque es un problema, y otros que no. La gestión anterior comenzó una serie de políticas económicas de expansión de la demanda en todo el período. Pero a medida que empeoraba la situación financiera, crecían las ambiciones en el sentido de que cada vez querían abarcar más cosas y brindar más servicios para más gente. Por eso necesitaban más dinero, que fueron emitiéndolo de manera indiscriminada.
¿El respaldo lo daba el dinero del Banco Central?
En principio, no. Hasta 2009 el Central tuvo independencia, y por eso la inflación estuvo mucho más contenida, pero cuando el Gobierno tomó control del Banco y de sus fondos, y empezó a emitir desmedidamente, la inflación se salió de control. La primera década del 2000 había sido una inflación moderada del 15%, aproximadamente, y recién se desbocó en los últimos años con esta emisión indiscriminada.
La razón del problema de la inflación en la Argentina, ahora y en los últimos años, es el exceso de emisión de divisas. No es mi opinión, es la causa. Se emite mucho más dinero del que hace falta, y si dividís la cantidad de dinero por la cantidad de bienes, hay más dinero que bienes y eso genera un precio más alto en las cosas.
¿Precios Cuidados fue una medida para evitar esta suba?
El control de precios no es una política antiinflacionaria, es solamente una especie de maquillaje del problema. Es tratar de conducir los precios a un ritmo más o menos parejo, pero no real. Cualquier sistema de control de precios genera una distorsión.
¿Cuál es entonces el beneficio?
En lo que puede ganar el empresario es en que le traiga más clientes. Acepta cobrar menos para traer más gente, aunque igual no le conviene.
Pasando ya a la actualidad, ¿qué hace este Gobierno para evitar la inflación?
Lo que está haciendo es reducir la emisión monetaria, pero no tanto como debería, porque eso significaría cortar toda la ayuda social por completo. El Gobierno en este momento está quebrado, no tiene dinero para gastar y lo único que lo sigue manteniendo es la emisión.
¿Es la única medida?
La economía es muy ambigua y cada persona tiene su visión de lo que hay que hacer. Pero desde el punto de vista de la teoría económica, están haciendo la receta del manual: reducir la emisión, con la mayor delicadeza posible. Si ya se está generando malestar, imaginate cuánto dolería lo que hay que hacer literalmente.
Pero los precios siguen siendo cada vez más altos de todas formas...
No cada vez más altos. Evidentemente sumado a la inflación estaban los atrasos tarifarios, es decir, el período anterior ignoró lo que se conoce como sistema de precios relativos: dejaron aumentar muchísimo algunas cosas y mantuvieron congelados algunas otras a precios ridículos. Los aumentos de tarifa eran urgentes e inevitables, dejaron que las tarifas den el salto que deban dar, pero esto es un salto, no una inflación que es un aumento constante y repetitivo.
Ahora los precios van a dar un salto importante como pasó entre marzo y abril, pero deberían quedar ahí. El plan monetario del Gobierno es que la inflación termine siendo de 25%, pero va a terminar siendo de 30 ó 35. La del año que viene 20, la del siguiente 15, o sea, que gradualmente se vaya recortando la emisión, controlando el exceso de dinero y generando un sistema de precios más estable.
¿Con qué escenario nos encontraríamos a futuro, siguiendo esta medida?
Todo indica que ya pasó la parte más dura del ajuste de tarifas, por el efecto arrastre de la excesiva emisión, pero según el Gobierno la segunda mitad del año va a tener aumentos más moderados, y se podría ver cómo se desacelería la inflación.
¿Podría darse una situación contraria?
Las probabilidades de escenarios negativos son muy bajas, pero el peor escenario sería que el Gobierno pierda apoyo popular y político para seguir con sus medidas económicas. Ahí el momento crítico se podría prolongar más de lo debido.
En todas las experiencias donde hubo inflación elevada, eliminar la misma llevó tiempo. Hacerlo de otra manera sería catastrófico para el empleo, para el consumo y para la vida de la gente.

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