Acá no hay nada que esconder, el puerto de Ituzaingó es desarrollo

puertoituzaingoenero26Con el área en etapa de habilitación y frente a algunas críticas, el Gobierno provincial ratificó su apuesta estratégica por la logística fluvial. La continuidad de autoridades y el respaldo político del gobernador Juan Pablo Valdés buscan dar previsibilidad a un proyecto clave.
El puerto de Ituzaingó volvió al centro de una especie de mini debate mediático en Corrientes. No por una marcha atrás del proyecto, sino por el ritmo de su puesta en funcionamiento. Frente a ciertos cuestionamientos públicos y lecturas apresuradas sobre su operatividad, el Gobierno provincial salió a reafirmar una definición que atraviesa la gestión: el sistema portuario es una política estratégica y el puerto de Ituzaingó es una pieza vital para el desarrollo productivo de la provincia.
La discusión se da en un contexto particular. Hace poco, el gobernador Juan Pablo Valdés ratificó a Adolfo Escobar Damús al frente de la Dirección de Transporte Fluvial y Puertos, una de las áreas sensibles del esquema productivo. La decisión, leída en clave política, buscó sostener continuidad técnica en un momento en que la infraestructura logística se vuelve un activo central para competir en la región.
En una reciente entrevista radial, Escobar Damús fue categórico: "Acá no hay nada que esconder. La política es clara, desarrollo y crecimiento en el puerto de Ituzaingó". Y explicó que la obra se encuentra en una etapa distinta a la que muchos imaginan. "El puerto de Ituzaingó está en procesos de habilitación. Ya tenemos la habilitación de ANPYN, la Agencia Nacional de Navegación y Puertos, y estamos avanzando con Aduana, Prefectura Naval, Senasa. Se viene trabajando fuertemente con eso", detalló a radio La Red Corrientes.
El funcionario puso el foco en el desconocimiento que, a su entender, atraviesa parte de las críticas. "La habilitación de un maxiquiosco no es lo mismo que la habilitación de un puerto de esta magnitud. Intervienen distintos organismos nacionales, cada uno con sus requisitos, y eso lleva tiempo", sostuvo. Y agregó un dato clave: "La obra civil se inauguró hace seis meses, pero un desarrollo portuario no es solo cemento. Hay sistemas, planes de seguridad, capacitación de personal y protocolos que no se hacen de un día para el otro".
Escobar Damús comparó el proceso con el del puerto de Corrientes para marcar diferencias. "Ahí pudimos estar operativos en tres meses porque era un puerto existente, con habilitaciones previas. En Ituzaingó es distinto: es un puerto nuevo, pensado desde cero, con estándares de última generación", explicó. Entre los requisitos mencionó el Plan Nacional Anticontingencia exigido por Prefectura Naval, un esquema de seguridad que demanda tiempo, inversión y entrenamiento.
También rechazó versiones sobre supuesta falta de diálogo con empresas del sector. "Mi teléfono tiene a todas las empresas navieras y a todos los clientes. Estamos en contacto permanente. Todos quieren que el puerto esté operativo, pero no vamos a dejar nada librado al azar", remarcó. Y aclaró un punto político-económico central: "El puerto no está pensado para una o dos empresas. La provincia no concesiona el puerto a un privado único, sino que tiene un registro de prestadores de servicios, como en Corrientes, donde cualquier empresa que cumpla los requisitos puede operar".
El respaldo político a esa línea llegó días después desde Casa de Gobierno. Juan Pablo Valdés reunió a referentes portuarios y de la navegación y dejó definiciones claras. "El objetivo es trabajar de manera conjunta para garantizar la navegabilidad y la operatividad de nuestros puertos", afirmó. Para el gobernador, la ecuación es directa: "A través de nuestros puertos fortalecemos nuestras exportaciones y el desarrollo de Corrientes. Estamos hablando de más empleo, más producción y más futuro para los correntinos".
En el entorno oficial subrayan que la ratificación de Escobar Damús forma parte de esa estrategia. En un escenario nacional de restricciones fiscales y reconfiguración de la obra pública, Corrientes busca mostrar previsibilidad. "Sostener equipos técnicos en áreas estratégicas es una señal hacia el sector productivo", admiten fuentes del Ejecutivo.
Características
El puerto de Ituzaingó, inaugurado a mediados de 2025, es presentado como una obra estructural. Ubicado sobre el Paraná, fue concebido como multipropósito, con capacidad para articular la producción forestoindustrial, arrocera, yerbatera y ganadera con los mercados externos. La inversión, cercana a los 50 millones de dólares, fue íntegramente financiada por la provincia, un dato que el oficialismo suele remarcar como muestra de autonomía y decisión política.
La infraestructura incluye muelle, patio de cargas, sistemas contra incendios con tanques de 60 mil litros, torres de iluminación, edificio administrativo y accesos viales. "No es solo una obra, es una herramienta para el desarrollo", repiten desde el Gobierno, en línea con lo que había señalado el exgobernador Gustavo Valdés al inaugurarla: "Es un hito que va a empujar el crecimiento de la región".
En el debate se vuelve siempre al mismo punto: los tiempos. "Los trámites se están haciendo y llevan su curso. El puerto sigue avanzando", insistió Escobar Damús.
Para la Provincia, el desafío es transformar una obra emblemática en un nodo logístico plenamente operativo, sin resignar controles ni estándares. En esa tensión entre expectativa y proceso, el puerto de Ituzaingó aparece para el Gobierno como una apuesta esencial y de largo plazo en la estrategia de Corrientes.
Fuente: Diario Época

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